Jose Javier Sánchez Aranda lleva 27 años dando clase en
demás de hablar de cosas personale qu quedan en mi interior, hemos charlado sobre
¿Qué ha cambiado en la docencia en estos 27 años?
Ha cambiado la forma de dar clase. Antes, te estoy hablando de los años ochenta, era todo prácticamente teórico. Hoy hay muchísima práctica.
Y eso, ¿es bueno o no?
Como todo, tiene su lado positivo y negativo. Positivo, pues se adquieren unas destrezas que antes no se conseguían pero también, esto sería lo negativo, los alumnos se disipan mucho más y están poco concentrados. A todo esto, hay que añadir las nuevas tecnologías. Como es lógico, han jugado un papel importante en este proceso de transformación.
¿Qué destacaría de
Sin lugar a dudas, ese gran espíritu universitario de trabajo.

Hay un refrán que dice “una mirada dice más de mil palabras”; y es cierto, pero no únicamente una mirada. Un rostro puede decirnos mucho. Una mueca nos recuerda que esa persona está enfadada. Los ojos caídos, medio cerrados nos anuncian que se siente triste. La cara tiene mil formas y maneras de reflejar nuestro estado de ánimo. Cuanto más conoces a una persona, más conoces esos gestos. De hecho, pienso que la amistad es tal cuando sólo con mirar la cara de tu amigo sabes cómo está, qué piensa. Una buena manera de aprender a conocer qué nos dice la cara es retratarla. Hacerle una foto y fijarnos en ella. Mirarla con detenimiento. Podemos también leer y escuchar música. Prácticamente todas las canciones hablan del rostro, de los ojos, en general, de todas las partes que conforman la cara. Porque hay tantas posiciones, tantos gestos que casi, casi, se podría escribir una historia sólo con los distintos gestos de la cara. Al fin y al cabo, y retomo el inicio, la mirada pertenece a la cara. Si una mirada nos dice más de mil palabras, ¿por qué no lo va a hacer la cara?
